Depresión infantil Entender los signos y buscar ayuda

Las alteraciones en las rutinas de sueño y el aislamiento social son indicadores clave de la depresión infantil. Familiarizarse con estos signos puede ayudarte a apoyar a tu hijo.

Señales, Tratamiento y Apoyo para la Depresión Infantil

La infancia está llena de altibajos emocionales, pero ¿qué pasa si tu hijo muestra una pérdida de interés en actividades que solía amar? Podría ser una señal de algo más que simples cambios en su desarrollo. La depresión es un trastorno de salud mental complejo que afecta tanto a niños como a adultos. En este artículo, exploraremos los síntomas de la depresión en los niños, sus posibles causas y cómo hablar sobre la depresión con tu hijo. También discutiremos opciones de tratamiento y proporcionaremos recursos para buscar ayuda.

Reconociendo Síntomas de Depresión en los Niños

Solo en el 2021, aproximadamente el 20% de los niños en Estados Unidos entre las edades de 12 y 17 años experimentaron un episodio depresivo mayor. Es importante tener en cuenta que los síntomas de depresión en los niños pueden diferir de los de los adultos debido a su etapa de vida. Por ejemplo, los niños podrían no mostrar una pérdida obvia de interés en las tareas diarias, pero las señales pueden manifestarse en cambios relacionados con sus intereses y comportamientos individuales.

La psicóloga Dra. Louise Metcalf explica que un cambio notable en el comportamiento de un niño, como desinterés en actividades que antes disfrutaba, acompañado de irritabilidad, tristeza o falta de emoción, puede ser una señal fuerte de depresión en los niños. Otros signos a tener en cuenta incluyen:

  • Baja inexplicada en las calificaciones
  • Informes de mal comportamiento de la escuela
  • Llorar a menudo
  • Pasar menos tiempo con amigos
  • Dormir más o menos de lo habitual
  • Expresar sentimientos de inutilidad o culpa
  • Pérdida de interés en la escuela, deportes u otras actividades
  • Participar en abuso de sustancias o comportamientos arriesgados
  • Pensamientos frecuentes o discusiones sobre la muerte o morir
  • Fugarse
  • Irritabilidad
  • Cambios en el apetito

Según la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente, los niños también pueden manifestar quejas físicas como dolores de cabeza y de estómago junto con sus síntomas de depresión.

Barreras para el Reconocimiento

Reconocer la depresión en los niños puede ser desafiante, especialmente durante la etapa de transición de la infancia. Además, las disparidades culturales pueden influir en cómo se reconocen y perciben los síntomas de depresión. La psicóloga escolar Cyrell Roberson destaca que la irritabilidad en un adolescente blanco puede ser etiquetada como un síntoma de depresión, mientras que el mismo comportamiento en niños negros y latinos podría ser visto como disruptivo, lo que lleva a una falta de comprensión y tratamiento de los problemas subyacentes.

¿Qué Causa la Depresión en los Niños?

La depresión es un trastorno cerebral que implica cambios en la función y estructura del cerebro. Aunque las causas exactas de la depresión en los niños no se comprenden completamente, una combinación de factores genéticos, ambientales e influencias psicológicas puede contribuir a su desarrollo.

Aunque la depresión puede ocurrir en niños tan jóvenes como de 3 años, es más comúnmente vista en adolescentes entre las edades de 12 y 17 años. Además de la genética y otras causas subyacentes, ciertos factores pueden aumentar la probabilidad de que un niño experimente depresión. Eventos traumáticos en la familia, como la muerte de un ser querido, la falta de vivienda, la violencia doméstica, el abuso y el acoso por parte de compañeros, se han identificado como posibles contribuyentes a la depresión infantil.

Otros factores que pueden aumentar el riesgo de depresión en los niños incluyen:

  • Una perspectiva naturalmente pesimista
  • Problemas de sueño
  • Enfermedades crónicas como la diabetes
  • Otros trastornos de salud mental, como trastornos de ansiedad
  • Uso de sustancias
  • Uso de medicamentos

Además, los niños con un apego inseguro a los cuidadores principales son más propensos a desarrollar depresión. El apego inseguro se refiere a relaciones que presentan ansiedad e incertidumbre, a menudo causadas por cuidadores ausentes, emocionalmente distantes o abusivos.

Cómo Hablar con tu Hijo sobre la Depresión

Si sospechas que tu hijo puede estar experimentando depresión, es importante tener una conversación con él. Cyrell Roberson recomienda hacerte las siguientes preguntas sobre el comportamiento de tu hijo:

  • ¿Sus días malos han comenzado a superar a sus días buenos?
  • ¿Está experimentando insomnio o durmiendo en exceso?
  • ¿Tiene dificultad para levantarse para ir a la escuela?
  • ¿Hay evidencia de poca concentración en casa o en la escuela?
  • ¿Ha perdido interés en actividades que solía disfrutar?
  • ¿Se está distanciando de la familia y amigos?
  • ¿Participa en mecanismos de afrontamiento mal adaptativos, como el abuso de sustancias?

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Si respondes “sí” a alguna de estas preguntas, puede ser el momento de hablar con tu hijo/a sobre la depresión. Comienza creando un ambiente en el que se sientan cómodos expresando sus pensamientos, incluso si son oscuros o negativos. Hazles saber que todas las emociones vienen y van, pero es importante hablar sobre ellas.

La Dra. Louise Metcalf sugiere crear comodidad haciendo que toda la familia comparta tres cosas buenas que les hayan sucedido durante el día o tres cosas que les hayan gustado de ese día. Este ejercicio puede ayudar a crear un ambiente positivo y abrir la puerta para discusiones sobre la depresión. Asegúrate de incluir una cosa positiva sobre el niño/a que experimenta depresión para mostrar apoyo y comprensión.

Opciones de Tratamiento para Niños/as

Lamentablemente, solo el 60% de los niños/as que experimentaron un episodio depresivo mayor en 2021 recibieron tratamiento. Si los síntomas de depresión de tu hijo/a persisten y no muestran signos de mejora, es crucial buscar ayuda profesional de inmediato, sin esperar más de un mes.

La psicoterapia y la medicación son los dos enfoques de tratamiento principales para la depresión infantil. La psicoterapia, también conocida como terapia de conversación, tiene como objetivo abordar las causas subyacentes de la depresión y enseñar a los niños/as formas efectivas de afrontar las emociones negativas en su vida diaria.

La terapia cognitivo-conductual (TCC) y la psicoterapia interpersonal (IPT) son dos métodos terapéuticos que han demostrado ser efectivos en el tratamiento de la depresión infantil. Estas terapias ayudan a los niños/as a identificar y desafiar pensamientos negativos y desarrollar estrategias sanas de afrontamiento.

En algunos casos, se pueden recetar medicamentos como antidepresivos para aliviar los síntomas incapacitantes de la depresión en niños/as.

¿Cómo se Diagnostica la Depresión en los Niños/as?

Lo que distingue la depresión de las experiencias típicas de la infancia es la duración de los síntomas y cómo afectan la vida diaria. A diferencia de las fluctuaciones emocionales del día a día, la depresión implica cambios persistentes en el pensamiento y el comportamiento que afectan el funcionamiento durante un período prolongado.

Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 5ta edición, revisión (DSM-5-TR), se da un diagnóstico de depresión en niños/as y adultos si están presentes cinco o más de los siguientes síntomas durante el mismo período de 2 semanas:

  • Estado de ánimo deprimido constante, que puede manifestarse como irritabilidad en los niños/as
  • Pérdida de interés o placer en casi todas las actividades
  • Pérdida o aumento significativo de peso
  • Trastornos del sueño
  • Inquietud o movimientos físicos lentos
  • Fatiga o baja energía
  • Sentimientos de inutilidad o culpa inapropiada
  • Dificultad de concentración y toma de decisiones
  • Pensamientos suicidas

Al menos uno de los síntomas debe ser un estado de ánimo deprimido o pérdida de interés/placer. Los síntomas deben causar un deterioro significativo en áreas importantes de funcionamiento y no deberían atribuirse a otra condición o sustancia.

Si tu hijo/a muestra signos de depresión, considera buscar una derivación para el diagnóstico de un profesional médico calificado, como un terapeuta, psicólogo o psiquiatra.

¿Te Encuentras Actualmente en Crisis?

El suicidio se encuentra entre las principales causas de muerte en personas de entre 10 y 24 años. Si te preocupa la seguridad de tu hijo/a, es esencial buscar ayuda de inmediato. Comunícate con los siguientes recursos:

  • Línea Nacional de Prevención del Suicidio: Llama al 800-273-8255 (disponible las 24 horas)
  • Crisis Text Line: Envía un mensaje de texto con “HOME” al 741741

Si sospechas que tu hijo/a puede estar experimentando pensamientos suicidas, aquí tienes cómo abordar los signos de comportamiento suicida en niños/as y adolescentes.

Conclusión

La depresión infantil es una condición común que afecta hasta el 20% de los niños/as entre las edades de 12 y 17 años. Si bien los síntomas de la depresión pueden ser similares en niños/as y adultos, pueden manifestarse de manera diferente debido a las experiencias únicas de la infancia. Si tu hijo/a muestra un comportamiento inusual, muestra desinterés en actividades que solía disfrutar y se distancia de amigos y familiares, puede estar experimentando depresión.

Es importante tener conversaciones abiertas y de apoyo sobre la depresión con tu hijo/a. Busca ayuda profesional si los síntomas de tu hijo/a persisten o si expresan pensamientos de autolesión. Las opciones de tratamiento para la depresión infantil incluyen la psicoterapia y, en algunos casos, la medicación.

Recuerda, el reconocimiento temprano y la intervención pueden marcar una diferencia significativa en el bienestar de tu hijo/a. No dudes en buscar ayuda y apoyo.

Contenido de Preguntas y Respuestas

P: ¿Cómo puedo diferenciar entre los cambios normales de humor y la depresión en mi hijo/a?

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A: Puede ser difícil distinguir entre los cambios normales de humor y la depresión en los niños. Los signos de depresión en los niños incluyen un estado de ánimo bajo persistente, pérdida de interés en actividades, cambios en los patrones de sueño, retraimiento de amigos y familiares, y pensamientos negativos sobre sí mismos. Si notas que estos signos persisten durante un período prolongado e impactan significativamente la vida diaria de tu hijo, puede valer la pena buscar ayuda profesional para una evaluación adecuada.

Q: ¿Es la depresión infantil una condición de por vida?

A: La depresión infantil no necesariamente indica una condición de por vida. Con intervención temprana y tratamiento apropiado, muchos niños se recuperan de la depresión. Sin embargo, es importante monitorear la salud mental de tu hijo y brindar apoyo continuo para ayudar a prevenir episodios o recaídas futuras.

Q: ¿Pueden los niños superar la depresión por sí solos sin tratamiento?

A: Si bien algunos niños pueden experimentar períodos temporales de tristeza o bajo estado de ánimo, la depresión es una condición más severa y persistente que típicamente requiere intervención profesional. Sin tratamiento, la depresión infantil puede empeorar y tener efectos a largo plazo en el bienestar y desarrollo del niño. Es crucial buscar ayuda y apoyo adecuados para garantizar los mejores resultados para tu hijo.

Q: ¿Son seguros los medicamentos antidepresivos para niños?

A: Los medicamentos antidepresivos pueden ser efectivos en el tratamiento de la depresión infantil, pero deben ser recetados y monitoreados por un profesional médico calificado. Si bien estos medicamentos pueden tener efectos secundarios, los beneficios a menudo superan los riesgos cuando el médico recetante considera cuidadosamente la situación específica del niño. El uso de antidepresivos debe ser parte de un plan de tratamiento integral que puede incluir terapia y monitoreo cercano del progreso del niño.

Q: ¿Cómo puedo apoyar la recuperación de mi hijo de la depresión?

A: Apoyar la recuperación de tu hijo de la depresión implica brindar un ambiente de crianza y comprensión, escuchar activamente sus pensamientos y emociones, y alentarlos a expresarse. Además, participar en sesiones de terapia de apoyo y seguir el plan de tratamiento según lo prescrito por los profesionales de la salud puede ayudar a tu hijo a navegar su camino hacia la recuperación.

Referencias

  1. Academia Estadounidense de Psiquiatría Infantil y Adolescente
  2. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades – Línea de Prevención del Suicidio
  3. Cyrell Roberson – “Desesperanza en torno a las enfermedades mentales en personas de color: en busca de un cambio en la cultura, la política y la práctica”
  4. Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 5ª edición, texto revisado (DSM-5-TR)
  5. Dra. Louise Metcalf – Gheorg
  6. Línea Nacional de Prevención del Suicidio

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