Bebidas energéticas no son tan inocentes como parecen

Expertos advierten que el consumo de bebidas energéticas con azúcar y cafeína puede aumentar el riesgo de TDAH, ansiedad y depresión en los niños

Las bebidas con altos niveles de cafeína y azúcar pueden aumentar la probabilidad de que los niños desarrollen TDAH, ansiedad y depresión.

📷 Algunas bebidas energéticas contienen más cafeína que el café. WendellandCarolyn/Getty Images

¿Sabías que las bebidas energéticas podrían no ser tan inofensivas como parecen? Un nuevo estudio sugiere que consumir estas bebidas puede tener serias implicaciones para la salud de los niños.

Investigadores de la Universidad de Newcastle en el Reino Unido realizaron recientemente una revisión sistemática de 57 estudios anteriores, que abarcaban a 1,2 millones de niños en 21 países. Sus hallazgos revelaron que el consumo de bebidas energéticas entre los jóvenes está vinculado a diversos efectos perjudiciales como mala calidad del sueño, duración del sueño más corta, menor rendimiento académico y un mayor riesgo de desarrollar síntomas de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), angustia psicológica, depresión, ansiedad, resistencia a la insulina y problemas dentales. Este estudio también confirma investigaciones anteriores que encontraron una fuerte correlación positiva entre el consumo de bebidas energéticas y el consumo de tabaco, alcohol, consumo excesivo de alcohol y otras sustancias.

Cesar Sauza, dietista registrado y nutricionista que no estuvo involucrado en la investigación, ha observado efectos negativos similares en su propia práctica. Destaca que la mayoría de las bebidas energéticas contienen altos niveles de azúcar y cafeína, que pueden tener efectos adversos en los niños cuando se consumen en exceso. Sauza sugiere que estos hallazgos justifican realizar más estudios a largo plazo que examinen específicamente los efectos de las bebidas energéticas en los niños.

Los investigadores de Newcastle creen que sus hallazgos son lo suficientemente significativos como para justificar cambios en las políticas para proteger la salud de los niños. Amelia Lake, profesora de nutrición de salud pública, ha expresado preocupación por la accesibilidad y asequibilidad de las bebidas energéticas para los niños pequeños y enfatiza la necesidad de tomar medidas para mitigar los riesgos que plantean.

¿Qué hay en una bebida energética? 🥤

No es el primer estudio que sugiere una relación entre el consumo de bebidas energéticas y efectos negativos para la salud. Investigaciones anteriores han asociado las bebidas energéticas con un mayor riesgo de ataques cardíacos, factores de riesgo de enfermedades cardíacas, bajadas de azúcar y síntomas de abstinencia de cafeína. Sin embargo, no hay una definición estandarizada de lo que constituye una bebida energética. Según la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, las bebidas energéticas generalmente se describen como productos en forma líquida que contienen cafeína, junto con otros ingredientes añadidos.

Además de cafeína, las bebidas energéticas a menudo contienen azúcar y estimulantes legales como guaraná y taurina. El contenido de cafeína en las bebidas energéticas puede variar desde tan solo 75 miligramos (mg) hasta más de 316 mg por 8 onzas, equivalente a más de tres tazas de café. Algunas bebidas energéticas en el mercado incluso superan estos límites, como el “Charged Lemonade” en Panera, que contenía una sorprendente cantidad de 390 mg de cafeína y se asoció con dos muertes.

¿Qué pueden hacer los padres? 👨‍👩‍👧‍👦

Mientras se consideran regulaciones, los expertos enfatizan que los padres desempeñan un papel crucial en limitar el consumo de bebidas energéticas por parte de sus hijos y en educarlos sobre los riesgos asociados. Como recomienda la Dra. Menka Gupta, co-fundadora de NutraNourish, es necesaria una intervención holística que aborde tanto los aspectos psicológicos como los comportamentales de los jóvenes. Los padres deben comunicar los riesgos específicos para la salud asociados con las bebidas energéticas, alinear su propio comportamiento con los consejos que dan a sus hijos y fomentar diálogos abiertos sobre la presión de grupo y tomar decisiones saludables.


Preguntas y Respuestas: Tus preguntas ardientes respondidas

P: ¿Existen bebidas energéticas seguras para que los niños consuman?

R: Si bien algunas marcas han introducido bebidas energéticas “aptas para niños” con menor contenido de cafeína y azúcar, es importante tener en cuenta que el consumo de bebidas energéticas por parte de los niños, independientemente de su formulación, todavía puede representar riesgos para la salud. Es mejor priorizar el agua, la leche y otras opciones de bebidas más saludables para los niños.

P: ¿Existen alternativas más saludables a las bebidas energéticas para aumentar los niveles de energía?

R: ¡Absolutamente! Hay varias alternativas naturales y más saludables para aumentar los niveles de energía. Anime a los niños a seguir una dieta equilibrada que incluya frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras. Priorice la actividad física regular y un sueño suficiente para mantener los niveles de energía. Manténgase hidratado bebiendo agua durante todo el día, ya que la deshidratación también puede provocar fatiga.

P: ¿Cómo pueden los padres ayudar a sus hijos a enfrentar la presión de grupo cuando se trata de beber bebidas energéticas?

R: La comunicación abierta es clave. Los padres deben hablar con sus hijos sobre los riesgos asociados con el consumo de bebidas energéticas y las posibles consecuencias para su salud. Anime a los niños a tomar decisiones informadas en lugar de ceder a la presión de grupo. Recuérdeles la importancia de priorizar su bienestar y tomar decisiones que estén alineadas con sus metas a largo plazo.

P: ¿Existen debates en curso u opiniones contradictorias en la comunidad científica con respecto a los riesgos para la salud de las bebidas energéticas?

R: Si bien la mayoría de las investigaciones indican los efectos perjudiciales de las bebidas energéticas, hay debates en curso relacionados con ingredientes específicos, como la taurina y la guaraná, y sus contribuciones individuales a los riesgos generales para la salud. Algunos argumentan que estos ingredientes pueden tener beneficios potenciales cuando se consumen con moderación, mientras que otros mantienen una postura más cautelosa. Se necesita más investigación para comprender completamente la compleja interacción entre varios componentes y su impacto en la salud.


Referencias: 1. Las bebidas energéticas pueden causar TDAH, ansiedad y depresión en niños, según un estudio 2. El riesgo de enfermedad cardíaca puede ser alto con colesterol alto e hipertensión después de los 55 años 3. Por qué el azúcar afecta tu cuerpo y qué puedes hacer al respecto 4. La variante JN1 del COVID se declara de interés y se propaga ampliamente 5. Las vacaciones pueden resultar difíciles para los niños con TDAH y ansiedad: consejos para los padres 6. Lo que necesitas saber sobre la compleja relación entre la marihuana y la psicosis en los jóvenes 7. Cesar Sauza, R.D.N. 8. Amelia Lake, PhD